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La estrategia del uribismo para que el candidato sea Iván Duque

252518-09-01

 

En el partido quieren hacer valer el músculo electoral con el que ya cuentan para potenciar al senador. Se abre nuevo frente de presión: les piden a Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez que, entre ellos, definan la fórmula vicepresidencial. Vienen días claves.

La definición de los candidatos de las coaliciones se está convirtiendo en un debate complejo y laberíntico. En el sector que apoyó los acuerdos de paz las cosas cada vez están más enredadas. De la Calle le dice ‘No‘ a unirse con Gustavo Petro y Clara López, pero esta última afirma que aún hay posibilidad de una “gran coalición progresista”. Sergio Fajardo guarda silencio, aunque desde las fuerzas que lo apoyan le piden que reabra la puerta de las alianzas.

En la derecha o el sector que agrupa a quienes promovieron el No en el plebiscito la situación no está mejor. En las últimas semanas, el tire y afloje por definir quién debe ser el candidato ha desatado toda serie de peleas internas. Esa puja tendrá un nuevo pulso este martes. Desde ese día se realizarán varias reuniones para intentar vislumbrar un mecanismo para elegir su candidato único.

En el abanico están Iván Duque, el candidato del uribista Centro Democrático, y los aspirantes por firmas y de extracción conservadora, Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez. Claro que los acuerdos aún parecen lejanos y –al igual que en la izquierda– difíciles de consolidar.

Hay muchos factores en juego, como el hecho de que en el Centro Democrático –con su líder a la cabeza, el expresidente y senador Álvaro Uribe– no están dispuestos a poner a su candidato de segundo o a entregarlo sin haberse medido en las urnas, pues para eso cuentan con 40 congresistas (19 representantes y 21 senadores). Y esperan que en las elecciones legislativas del 11 de marzo esas cifras aumenten considerablemente.

En contraste, ni Ramírez ni Ordóñez tienen músculo parlamentario y sus candidaturas están respaldadas en firmas, mecanismo al cual acudieron otros 9 aspirantes presidenciales. Por eso, con mucha fuerza y a pesar de algunas opiniones disidentes al interior del uribismo, está tomando impulso la posibilidad de que el ungido sea Duque y alguno de los otros dos se sume como fórmula vicepresidencial.

La coalición del No la han intentado reeditar Uribe y el expresidente Andrés Pastrana, cada uno con su propio favorito, pero no se ha logrado un acuerdo y Ordóñez, por su parte, no quiere quedar excluido. La duda que surge es si las diferencias son irreconciliables.

Se ha hablado de una consulta en marzo, mecanismo que les gusta a Duque y a Ordóñez, pero que Ramírez rechaza. También se ventilaron el consenso y la encuesta, algo que esta última respalda y que los otros dos ven con reparos. Es por eso que el Centro Democrático quiere hacer valer su fuerza política y su músculo electoral para dirimir esta discusión.

“El Centro Democrático está haciendo campaña para lograr la mayoría en el Congreso y por la Presidencia, e Iván Duque es el candidato. La negociación de coalición tiene por objeto completar el tiquete con una gran o un gran vicepresidente, y para eso todos los procedimientos mencionados son válidos: encuesta entre vicepresidentes, consulta entre vicepresidentes, consenso entre vicepresidentes”, dijo el senador José Obdulio Gaviria, muy cercano a Uribe.

Esto lo que quiere decir es que, a juicio de Gaviria, ya hay candidato y solo falta por definir a la fórmula vicepresidencial. Pero Ordóñez ha hecho saber que él recogió firmas y que solo le jalaría a la consulta si es para elegir al aspirante presidencial, mientras que Ramírez ha dicho que ella ya se hizo contar en 2014 y obtuvo casi 2 millones de votos que no tiene porqué entregar sin medirse de nuevo en las urnas.

Como en política la negociación también tiene mucho de presión, es que surgió una idea –si se quiere intermedia–, la cual también es analizada por los compromisarios de las partes. Se trata de descartar el consenso y la encuesta para elegir al candidato único y hacer una consulta en marzo bajo la condición de que participen los tres aspirantes.

El senador Ernesto Macías le dijo a este medio que “lo ideal es una coalición alrededor de Iván Duque como candidato del Centro Democrático y de Uribe, y quienes hacen parte de esta coalición, como la doctora Ramírez y el doctor Ordóñez, definan quién sería la fórmula vicepresidencial. Pero si hay consulta, sería entre quienes hicieron parte de la campaña del No en el plebiscito participando con igualdad de condiciones; sería entre los tres y sin excluir a ninguno”.

Este es un mensaje tácito a Pastrana, a quienes varios ven con la intención de excluir a como dé lugar a Ordóñez para garantizar la participación de su candidata, Marta Lucía Ramírez, en el tarjetón presidencial. Por su puesto, él ha negado esos señalamientos.

OLÍMPICA

Todas estas diferencias, que han desembocado en esta nueva presión uribista, se deben en parte a que –según trascendió– Pastrana le habría dicho a Uribe que sí tendría candidatos al Congreso para darle más músculo al No, pero esto al final no pasó. Y otro factor es que, por otra parte, Ordóñez le apunta al extremo más derecho de la coalición y eso podría jalonar votos del propio Centro Democrático y del mismo Partido Conservador.

“Aquí no podemos errar de nuevo”, le dice Ordóñez a Duque en una carta dada a conocer este lunes y que, además, demuestra lo lejos que puede estar un acuerdo de cara a la primera vuelta presidencial. Ya hay quienes hablan de que todos quieren medirse por aparte en los comicios de mayo y explorar acercamientos para la votación definitiva, que sería en junio.

Y, para completar el panorama, también se supo que a Ordóñez no le cayó bien la invitación que Duque le hizo a la liberal cristiana Viviane Morales de sumarse a esta coalición, pues con ella se disputarían prácticamente los mismos apoyos.

Todo esto demuestra que el panorama de la derecha aún no es claro en materia de eventuales alianzas, a pesar de las condiciones favorables que aparentemente tendría este espectro político para quedarse con el poder en el 2018.

Y con Uribe guardando un silencio estratégico, mientras Pastrana habla más fuerte contra Ordóñez, es que este nuevo frente de presión del Centro Democrático por ungir a Duque puede acelerar los acuerdos o, por el contrario, hacerlos explotar. Eso puede sonar obvio, pero en política los dos escenarios tendrían consecuencias fuertísimas en el manejo del poder colombiano por los próximos cuatro años.

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